Venezuela vota por la paz, la independencia y la soberanía

Comunicado del Partido Comunista de España ante los resultados de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente del 30 de junio en Venezuela.

Ni el asesinato de algunos candidatos, ni las barricadas en las calles de los barrios de las clases altas, ni los atentados a la policía bolivariana han podido frenar la marea de pueblo que estaba llamado a votar en las elecciones, del 30 de julio, para la conformación de una nueva Asamblea Nacional Constituyente en la República Bolivariana de Venezuela. 

La respuesta del pueblo venezolano ha sido extraordinaria, el Consejo Nacional Electoral ha informado que 8 millones 89 mil 320 venezolanos votaron en las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, una participación tan alta y sorpresiva que ha permitido anunciar los candidatos y candidatas ganadores por lo irreversible de los resultados. 

No ha habido respuesta social al llamado de la oposición fascista que, con métodos violentos, ha intentado quebrantar el orden constitucional del país e impedir por todos los medios que las elecciones se celebrasen con normalidad. Todo esto ha quedado demostrado, nítidamente, por la conducta del pueblo trabajador de Venezuela que, desde primera hora de la mañana, ha colapsado los centros de votación y ha demostrando un espíritu democrático y cívico del que pocos pueblos pueden hacer gala en medio de tantas presiones internas y externas. Por todo esto, el Partido Comunista de España, quiere manifestar: 

1.La más sincera felicitación al pueblo venezolano por su masiva participación en las elecciones del 30J, dándole una verdadera lección de democracia participativa y protagónica al mundo entero.

2.El reconocimiento a los resultados emitidos por el Consejo Nacional Electoral, que a todos los efectos es el único organismo legal, neutral y competente para ello.

3.El apoyo incondicional al gobierno legítimo de Venezuela presidido por el compañero Nicolás Maduro que, una vez más, ha sabido estar a la altura de las circunstancias y ha demostrado que sólo con la fuerza de los principios y la unidad de las organizaciones revolucionarias, se pueden derrotar las pretensiones violentas de la reacción oligárquica y las injerencias externas del imperialismo representadas por los EEUU, la UE y todos aquellos países que se pliegan vergonzantemente a sus dictados. 

4.El reconocimiento y el respaldo a la nueva Asamblea Nacional conformada por 545 parlamentarios/as que, proviniendo directamente de las estructuras del poder popular y de las organizaciones políticas revolucionarias, conforman la nueva legitimidad legisladora del país, y tienen encomendada en los próximos meses, la tarea de redactar una nueva Constitución que conduzca a Venezuela por la senda de la paz y el restablecimiento de unas instituciones que sigan profundizando la revolución bolivariana y continúen trabajando por la mayoría social trabajadora.

5.El hundimiento de la oposición organizada en torno a la MUD (Mesa de Unidad Democrática), que a pesar de sus intentos por boicotear el proceso electoral de hoy, no ha podido impedir el mensaje de paz y democracia lanzado por el pueblo venezolano y, por tanto, el fracaso de sus métodos terroristas. 

6.El rechazo al tratamiento informativo y a la cobertura mediática que se ha hecho del proceso electoral por parte de los medios de comunicación españoles, y en especial por parte de un ente público como RTVE y por la agencia pública de noticias EFE. Una fuerte dosis de falsedad es la que ha dominado en la mayoría de los informativos, con el único objetivo de desinformar y transmitir una imagen tergiversada y manipulada de lo que realmente estaba pasando en Venezuela. Una vez más, queda demostrada la vinculación que hay entre los intereses políticos de las grandes corporaciones financieras imperiales y la comunicación, convirtiéndose ésta última en un producto perfectamente diseñado para beneficiar a sus espurios intereses en contra de la transparencia informativa que se merece cualquier sociedad.

7.La más enérgica condena a las provocaciones constantes de los EEUU y a las sanciones que tienen previsto imponerle a la hermana República Bolivariana de Venezuela, así como a las actitudes desafiantes de países como Colombia, Panamá y México que, en franca genuflexión hacia sus amos, se han apresurado a declarar oficialmente que no reconocerán los legítimos resultados de las elecciones del 30J.

8.La reiterada exigencia por nuestra parte de que a partir de hoy, y tras el éxito de estas elecciones democráticas y transparentes, se respete la vida política venezolana en su camino hacia la nueva Constitución, y se termine de una vez por todas, con las pretensiones injerencistas del gobierno español y de algunas fuerzas políticas como el PP, PSOE y Ciudadanos sobre los asuntos políticos internos de Venezuela.