¿Qué está pasando en Venezuela?

¿Qué está pasando en Venezuela?

El foco de atención mediático de los medios de la derecha del régimen del 78 es en estos últimos meses Venezuela. No hablaron de las Marchas por la Dignidad el pasado 27 de mayo. Y poco o nada de las atrocidades en México o Colombia cometidas por la extrema derecha, consentida o apoyada por regímenes corruptos y fieles a EEUU.

¿Pero realmente, qué está sucediendo en Venezuela?

Una de las causas del inicio de la revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez fue el hartazgo de un pueblo ante un régimen que entre 1958 y 1998 se repartió el poder y saqueó el Estado entre la COPEI demócrata cristiana y la Acción Democrática, socialdemócrata. Para que nos entendamos, el PP y PSOE venezolanos. Durante cuatro décadas, y hasta la llegada de Chávez a la presidencia, Venezuela fue el patio trasero preferido de los yanquis. Pero desde el inicio de la revolución bolivariana, ese patio trasero se convirtió en una piedra bien grande dentro del zapato de los EEUU.

Desde que Hugo Chávez llegara al poder se ha reducido la pobreza según la ONU en un 50%. Ganó sus primeras elecciones en 1998, y de todos los procesos electorales acaecidos en Venezuela en los últimos 15 años, 21 (entre elecciones y referendos), los impulsores de la revolución bolivariana han resultado vencedores en 19 ocasiones. Como la oposición no consigue la victoria por vías democráticas, buscan hacerlo por el uso de la fuerza y la violencia.

Recordemos el golpe de estado contra el Gobierno de Chávez en 2002, que a punto estuvo de costarle la vida al presidente. Golpe de estado que fue apoyado por el Gobierno de José María Aznar, y aplaudido de inmediato por El País y otros grandes medios comunicativos en España.

A diario nos cuentan en los grandes medios que en Venezuela hay infinidad de protestas y altercados. Sin embargo, para que nos hagamos una idea del alcance real de lo que sucede tenemos que saber que de 335 municipios que conforman la nación, apenas en siete está habiendo protestas de la oposición, concentradas en dos estados, sobre un total de 24.

¿Cuál es el modus operandi de la oposición?

Las manifestaciones que estamos viendo de los llamados opositores al gobierno legítimo de Maduro siguen métodos y tácticas que buscan sembrar el caos, el desorden y la violencia. Parten inicialmente como una marcha pacífica, con los principales dirigentes políticos (Capriles…) en la cabeza de la marcha. Estos líderes de la derecha animan a los manifestantes a acudir hacia lugares no autorizados. Se apartan, por tanto, de los recorridos que tienen autorizados previamente en sus marchas, y es entonces cuando la manifestación llega frente a los cuerpos de seguridad, y los líderes políticos opositores dejan el paso en primera línea de la marcha a encapuchados violentos para intentar asaltar edificios y sedes institucionales y generar altercados, destrozos y violencia. ¿Podemos imaginarnos que sucedería en España si una manifestación se desvía de su recorrido autorizado y comienza a cortar otras carreteras y calles que se salen de ese recorrido? ¿Y si se intenta asaltar, por ejemplo, el Tribunal Supremo, el Senado o el Congreso de los Diputados? Pues eso es lo que están haciendo estos grupos violentos, organizados y armados con dinero de la derecha opositora venezolana.

Asaltan y prenden fuego a hospitales donde hay dentro madres con niños, queman depósitos de medicamentos, edificios institucionales como sedes de justicia, etcétera. No contentos con quemar edificios, queman personas (recientemente falleció el joven de 22 años Orlando José Figuera tras ser apaleado, apuñalado y quemado por fascistas opositores).

En ciudades y municipios en los que gobierna la oposición se han llegado a usar medios públicos como camiones de basura para hacer barricadas con los propios escombros y la basura para preparar movilizaciones y disturbios. Se quitan alcantarillas en calles para que los coches queden atrapados en los huecos, se colocan cables en calles y carreteras en los cuales mueren degollados motoristas que tienen la mala fortuna de topar con uno de ellos. Estos grupos opositores están intentando llegar al clima de 2014, cuando en las manifestaciones violentas, también llamadas guarimbas, lideradas por el dirigente de la derecha Leopoldo López, del partido Voluntad Popular, murieron 43 personas. El partido Primero Justicia también es uno de los organizadores de muchos de los ataques que hemos citado y financia actos como estos. Son los propios diputados y dirigentes políticos de la derecha venezolana los que constantemente animan a los grupos violentos a asesinar, causar disturbios y promover el caos. Por supuesto, nada de esto se difunde en los grandes medios españoles ni internacionales.

Se dice también en los medios que hay desabastecimiento y escasez de alimentos. La oligarquía venezolana utiliza sus herramientas a través de las multinacionales y sectores económicos bajo su control para acaparar alimentos, dejar sin abastecimiento de alimentos y demás bienes a las ciudades y principales municipios para generar malestar y tensión en la población. Estas tácticas son idénticas a las que se utilizaron contra Salvador Allende en Chile. El objetivo final de todo esto es buscar una intervención militar extranjera liderada por EEUU para aniquilar a la revolución bolivariana.

Como ya se ha indicado, lo que está sucediendo en Venezuela no es nada nuevo, la historia se repite. Recordemos el golpe militar e intervención contra Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954, el intento de invasión en Cuba (Playa Girón 1961), el golpe contra Allende en 1973, la creación de la Contra en la Nicaragua sandinista, o más recientemente en Afganistán, Irak, Libia, Ucrania, Siria y Yemen.

El Gobierno legítimo del compañero presidente Nicolás Maduro pretende restablecer el respeto a la legalidad constitucional de Venezuela, deteniendo y enjuiciando, como corresponde, a los responsables del nombramiento de falsos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia por parte de una asamblea nacional que está en desacato desde hace meses, y que no tiene las competencias para hacer ningún nombramiento de ese tipo.

Las elecciones para la formación de una Asamblea Nacional Constituyente de carácter antiimperialista desmostraron un amplio apoyo que, por supuesto EEUU y todos sus perrillos falderos han denigrado y no aceptan. Esta Constituyente, desde el diálogo, reforzará las bases de la Constitución antineoliberal de 1999, rechazará las conductas violentas de una oposición enquistada en esa dinámica y conducirá a Venezuela por el camino de la paz. Una convocatoria que se hizo en base a derecho y de acuerdo con el artículo 348 de la Constitución actual, siendo asimismo organizada por el poder electoral de Venezuela con plenas garantías, y que ha sido verificada por el debido acompañamiento internacional.

 

Por David Armendáriz y Carlos Guzmán (Militantes del PCE-EPK Navarra e IUN-NEB)

Artículo original en Noticias de Navarra el 20 de septiembre de 2017.

Comunciación EPK

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