El Partido Comunista de Euskadi-EPK reivindica frente a la Torre Iberdrola la nacionalización de las eléctricas

El Partido Comunista de Euskadi-EPK realizó este fin de semana una concentración en Bilbao como parte de su campaña para reclamar la nacionalización de las compañías eléctricas con el objetivo de “acabar con la pobreza energética” y de “recuperar el consumo de la luz como un derecho humano y no como un negocio”.

Así lo ha asegurado el portavoz del PCE-EPK en Bizkaia, Israel Escalante, durante el acto, que se ha llevado a cabo, de manera simbólica, a las puertas la torre Iberdrola, para denunciar “la gran estafa que supone el actual mercado eléctrico”.

En declaraciones a los medios, Escalante ha recalcado que en estos momentos “muchas personas están pasando frío por no poder hacer frente a unos recibos de la luz que no dejan de subir”, mientras los beneficios de las eléctricas continúan creciendo “a costa del sufrimiento de las familias trabajadoras”.

Para Escalante, esta situación es consecuencia de la privatización del sector energético iniciado por el PSOE y PP, un proceso que se emprendió bajo la premisa de “bajar los precios” y “ganar competitividad”, si bien en la práctica ha ocurrido todo lo contrario. Por eso, el Partido Comunista apuesta claramente por “recuperar lo que era de todos”.

Según ha explicado Escalante, con esta campaña, que incluye el reparto de octavillas en los cuatro territorios de Euskadi y Navarra, y la difusión de diversos materiales por las redes sociales, “nos proponemos divulgar los beneficios que traería consigo la nacionalización de las eléctricas para la mayoría de la sociedad”. De este modo, ha destacado la posibilidad de reducir la dependencia exterior, además de crear más puestos de trabajo y, sobre todo, “impedir que nadie pase frío por no poder pagar la luz”.

En la concentración ha estado el parlamentario de Ezker Anitza-IU, Iñigo Martínez quién ha considerado “fundamental” que las grandes empresas eléctricas vuelvan a hacerse públicas. Por ello, “animamos a forjar la lucha para combatir la pobreza energética”. Sólo así será posible, en palabras de Martínez, “que el sector energético sirva para satisfacer las necesidades básicas del pueblo y no para que se enriquezca una minoría”.